La reforma que nadie pidió y lo que viene
10 de marzo de 2026
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Gestos y gestos

Enrique Laviada Cirerol –

No me repongo (es ironía) de la impresión causada por los gestos (muecas) de la diputada morenista, creo que se llama María Demaris Silva, cuando el coordinador de su bancada, Ricardo Monreal, tenía el buen gesto (trato) de reconocer a los partidos de oposición su buena disposición al diálogo político, aún y cuando no hubiese sido posible llegar a los acuerdos necesarios para aprobar las modificaciones enviadas al Congreso por la presienta (con A) Claudia Sheinbaum, en materia electoral.

Hay de gestos a gestos.

El caso es que Monreal quiso portarse gentil ante sus adversarios, lo que produjo la molestia evidente de su colega diputada, exhibiendo lo que creo que es el más auténtico de los rostros, diría que representativo de Morena, en el sentido de su vocación autoritaria e intolerante.

El agradecimiento hecho por el zacatecano a los partidos y al referirse a ellos por el nombre de sus lideres y dirigentes, del PRI, del PAN y de MC sonó a herejía, y el gesto Silva, bien pudo reeditarse en el salón de Palacio Nacional, ahí donde se realiza cada mañana algo parecido a una conferencia de prensa.

Otro gesto.

Sin embargo, lo que ha trascendido es que el enojo presidencial (con A) fue fenomenal(con F mayúscula) y dudo mucho que algún día la titular le otorgue alguna clase de perdón a Monreal, encargado de emitir ese amable gesto a los malditos conservadores y neoliberales, a todos esos hijos de Calderón y Salinas.

Haciendo gestos.

Y es que dijo Ricardo Monreal (en modo buena onda) algo que debe quedar grabado, aunque sea en letras de cobre: “A todos los grupos parlamentarios aquí presentes, Morena les expresa su respeto. Cada voto es legítimo, cada decisión es soberana, cada postura forma parte de la vida democrática del país”, y nada pues que eso no va, digamos que no es representativo más que de quien quiso tener semejante deferencia con los enemigos del pueblo, pues.

Vaya gesto.

Los “aportes serios y profesionales”, a los que hizo referencia Monreal, y que mostraron en los debates Alejandro Moreno y Ruben Moreira (PRI); Jorge Romero (PAN); así como Dante Delgado y Maynes (MC), valieron para la mueca de doña María Demaris, y mucho me temo que fue compartida por 9 de cada 10 morenistas de capa y espada.

Mal gesto.

No dudo que esa minoría de políticos(afables) que cohabitan en ese movimiento que no es partido (o ese partido que no es movimiento) tendrá muy pronto que soportar la purga que, se dice, ya ha sido ordenada desde algún lugar de la selva chiapaneca, pues el Caudillo, se sabe de cierto, ha montado en colera, luego de enterarse del gesto de Monreal, aunque en segundos hubiese querido corregir con arengas y gritos en favor del Plan B y vítores a la presidenta (con A).

Puro gesto.

De ahí que, el tal Ricardo Monreal, haya tenido que desempolvar su recurrente discurso del retiro próximo, pues más vale irte a que te corran, algo que muy probablemente sucederá, sin importar cuantas veces quiera enmendar el renglón torcido de su famoso discurso de agradecimiento.

Último gesto.

Sobre todo, si lo complementamos con la otra frase, la que fue repetida mil veces en redes sociales: “Sigo siendo cenecista” soltó al vuelo un sonriente Ricardo Monreal, dirigiéndose a Moreira y complaciendo a Miguel Alonso, mientras se iba a pique el plan presidencial.

Mira gesto.

No me repongo (es ironía), insisto, de la forma que han elegido los personajes aludidos, a fin de ilustrarnos respecto de la esencia del régimen y el alto contenido autoritario de la llamada cuarta transformación, en un solo, breve y curioso episodio.

Se agradece el gesto.

……………………….

Acertijo.

Descriptivos, enfáticos, sugerentes y de incitación.