Frente Amplio Democrático
3 de marzo de 2026
Frente Amplio Democrático
3 de marzo de 2026
Mostrar todo

La reforma que nadie pidió y lo que viene

Enrique Laviada Cirerol –

Mientras nosotros discutimos una reforma electoral que nadie pidió, ya que no existe evidencia científica alguna acerca de dónde diablos sacó Claudia Sheinbaum eso de que su iniciativa estaba respaldada por un clamor popular, en el ámbito internacional las reglas del juego cambian.

Estamos distraídos.

Lo que pretende la iniciativa de Sheinbaum (también conocida como Ley Maduro) es desmantelar un proceso reformista que sí tuvo motivaciones sociales claras, a lo largo de las tres o cuatro últimas décadas, impulsado por la oposición al PRI o al PAN cuando fueron gobierno, justo las que permitieron que, incluso, un extraño agrupamiento como Morena llegara al poder.

Es simple.

Todo indica que ese famoso “clamor” es, más bien, un poderoso distractivo para mover hacia allá el debate público, para eludir los enormes problemas de violencia e inseguridad desatados por las bandas delincuenciales, cuyas consecuencias aún no han sido suficientemente calculadas.

Según parece.

El caso es que cuando todos andamos entretenidos con los sainetes entre petistas y verdes y morenistas y opositores preocupados por la definitiva liquidación de nuestra titubeante democracia (entre los que me cuento), a principios de marzo, el presidente norteamericano Donald Trump reunía a representantes de 17 países para formar una coalición internacional, cuya misión sería combatir frontalmente a los cárteles que operan en el hemisferio occidental.

Lo que viene.

Se trata, según se ha dado a conocer, de una alianza estratégica que tiene el objetivo central de privar a las organizaciones criminales de cualquier control territorial, acceso al financiamiento y el lavado de los recursos que les permiten expandir su poder en una escala nunca antes conocida.

Estas entidades internacionales, se dice, controlan territorios y rutas comerciales, extorsionan a sistemas políticos y judiciales, poseen armamento de alto poder y usan el terror y actúan como ejércitos irregulares transnacionales.

El acuerdo concluye, luego entonces, que para un combate efectivo al crimen organizado es necesario desplegar un poder militar y usar toda la fuerza necesaria hasta derrotarlas y eliminarlas.

Lo que incluye la militarización de la lucha contra el narco tráfico, la realización de acciones de inteligencia y operaciones conjuntas, con estrategias comunes, frente a lo que se considera una amenaza en contra de la civilización y la integridad de cada país.

La proclama leída por Trump asegura que, esas organizaciones criminales, deben ser extirpadas hasta la raíz.

Un cambio completo de las reglas del juego.

Mientras tanto, llama poderosamente la atención de la opinión pública internacional, la ausencia en esa coalición, los gobiernos de México, Colombia y Venezuela.

O es que acaso no fueron invitados de manera deliberada, insinuando con ello que sería tanto como incluir entre los invitados a los señalados.

Suena lógico, entonces, que tomáramos muy en serio las incidencias de Trump, acerca de su más reciente comunicación telefónica con Sheinbaum, en la que dijo, nuevamente, que los cárteles gobiernan México.

Lo que explica su ausencia.

Todo se acomoda en el cajón de la lógica hemisférica, para demostrar que, en nuestro país, por desgracia, los dichos de Trump son ciertos y el gobierno morenista se encuentra impedido para enfrentar a los narcos por la sencilla razón de que, en efecto, han sido infiltradas sus estructuras y con ello buena parte de los gobiernos estatales y locales.

Esto quiere decir que, en resumidas cuentas, Sheinbaum y su partido no son parte de la solución, sino del problema.

Lo sabemos.

Dígame usted, estimado lector, si no es algo sumamente lamentable que mientras nosotros nos enredamos entre la democracia y el totalitarismo, el tablero de la geopolítica cambia y eso nos coloca al margen de las decisiones estratégicas de alto impacto en la región, dígase que para beneplácito de Trump y en provecho de un sistema de alianzas que se sirve en una mesa en la que, como dijo el primer ministro canadiense, Mark Carney, eres parte de los invitados o eres parte del menú.

Eso no suena nada bien.

………………………………….

Acertijo

Mejor no te escondas.