El bla bla bla de Barcelona
21 de abril de 2026Morena, la frivolidad enquistada
Enrique Laviada Cirerol –
Hace rato escucho de buena fuente que, en todas las mediciones serias, Ulises Mejía es quien mejor colocado se encuentra en Morena rumbo a la contienda para elegir gobernador, en un todavía lejano 2027, aunque todos quisiéramos que ya estuviera a la vuelta de la esquina, no tanto por la emoción que causa lo que he anotado líneas arriba, sino por la urgencia de un cambio que alivie al estado de sus penurias y desasosiegos.
Mire usted de que tamaño no será la desesperación en la que vivimos que, hasta un personaje, tan menor, como el susodicho,despierte al menos en las filas guindas, ciertaesperanza en que, algún día no muy lejano, termine sus días el espeso caciquismo dominante, y se abran espacios de oxigenación política y puedan disfrutar dealguna novedad, o algún signo alentador, y tengan algo en qué creer y alguien en quien confiar.
Y entonces llegó el mensaje.
En una visita reciente, otro ínclito morenista, el diputado Alfonso Ramírez Cuellar, declaró algo así como que “los padecimientos quesufrimos no es (sic) ningún destino fatal, no es tampoco un castigo de dios”, en verdad así lo dijo, quizá buscando una salida imaginaria al funesto gobierno de David Monreal y para prodigarnos palabras de aliento o complacernos con un deslinde urgente de la “secta del bienestar” y sus adláteres.
El caso es que, al estilo de quienes tratan de decirlo todo sin decir nada, Ramírez Cuellar, denunció que en Zacatecas padecemos la voracidad y el desprecio (no dijo a manos de quién) y mucha veces también la frivolidadque se ha enquistado por décadas (desafortunadamente no dio nombres), pero que todo eso puede cambiar (lo dijo aparentemente muy convencido), eso si nos unimos todos y todas (tampoco aclaró a quienes se refería con esa frase o si todos y todas incluirían a la oposición), debo aquí recordar a los lectores que, en el evento que servía de marco a su discurso, se encontraban a su derecha el presidente municipal de Fresnillo, Javo Torres del PRI; y, a su izquierda, muy emocionado y regalando sonrisas y saludos a todos los asistentes, el tal Ulises Mejía de Morena.
Por cierto que, en esos eventos denominadosConvención Zacatecana, lo que salta a la vista es cómo, sus protagonistas, se encuentran al parecer orillados a organizar esos convivios y encuentros cercanos de distinto tipo, actuando al margen de las estructuras partidarias, por la sencilla razón de que éstas se han convertido en cotos reservados a su burocracia, y desde luego son territorios intransitables para los ciudadanos, es decir, observamos una especie de subversión (es ironía) que, inocentemente,trata de desafiar a los capos y a los caciques locales, creo, sin grandes posibilidades de éxito.
Mucho me temo que los convencionistas, lamentablemente, fallarán en el intento de evitar que el gobernador más mediocre, inepto y corrupto que hayamos conocido, logre imponer a Verónica Díaz como candidata de Morena, y lo haga sin contemplaciones de ninguna índole, le pese a quien le pese y cueste lo que cueste y pase lo que tenga que pasar.
O en todo caso, Ramírez Cuellar estaría obligado a usar un lenguaje un poco más directo y explicar cuál es la fórmula con laque se puede evitar semejante barbaridad, o qué es lo que significa eso de “la unión de todos y todas”, o sea, tendrían que llenarse de contenido sus advertencias, y nos diga con claridad hasta dónde está dispuesto a llegar con su disidencia, a menos que la intensión de los insurrectos (ahora si me pasé con la ironía) sea la de hacerle al cuento y la mayoría terminen negociados y alineados, flotando y cooperando.
Por lo pronto, les tengo para su conocimientola confirmación, según lo describen las encuestas oficialistas, de que la tal Verónica Días, supera con suficiente ventaja a “todas y todos los demás”, en cualquier materia, como si se tratara de un conjuro, ella es la mejor, la más abnegada, ella es la que cuenta con la mayor experiencia, capacidad, honestidad,popularidad, y en un descuido hasta podría ganar un concurso de simpatía.
Todo lo que pone en evidencia, una vez más,que las famosas encuestas, en tanto método para suplantar a la democracia interna de los partidos, debidamente concebidas para maquillar sus procedimientos electivos, o de plano para convertirlos en una burda simulación, bien que sirven a los intereses de la nomenclatura y funcionan a las mil maravillas.
De modo que, sin remedio aparente, “la frivolidad enquistada”, esa a la que ha hecho dolorosa referencia Ramírez Cuellar, podría imponerse, nuevamente, aunque a Ramírez Cuallar se le asiente en el hígado y, entonces no tenga más remedio que resignarse, supongo que a su pesar y el de “todos y todas”, o lo que es lo mismo, para desgracia de Zacatecas.
Acertijo.
Érase una vez un militante.
